Hola a tod@s.
Resulta que, revolviendo mis cajones, he encontrado la factura de un monitor TFT HP L1502 que compré para un amigo hace un par de años y que lleva estropeado unos tres meses. Ya lo habíamos dado por perdido porque sin factura suponíamos que nos iban a mandar a paseo. El caso es que, con la factura en la mano, he llamado esta mañana a HP para ver si me lo podían arreglar. La primera sorpresa ha sido que en ningún momento me han pedido los datos de la factura, simplemente han comprobado que el número de serie de mi monitor está dentro de los cubiertos por su garantía de tres años. La segunda sorpresa ha sido que, tras comprobar que hay existencias, un mensajero se pasará por mi casa entre mañana y pasado mañana para realizar in-situ el cambio del monitor defectuoso por uno que no lo esté.
Algunos recordaréis que ya me paso algo parecido con mi Apple PowerBook G4 y tuve que cambiarlo dos veces por diversos motivos. En ambos cambios, un mensajero vino a casa para llevarse el portátil defectuoso y traerme uno nuevo. No tardaron ni un día en realizar cada uno de los cambios.
También tuve que hacer un cambio de la batería de mi antiguo Apple iBook G4. Resultó que estaba dentro de una serie en la que algunas baterías había salido defectuosas. Una vez más, en menos de un día un mensajero vino a mi casa a llevarse la batería defectuosa y entregarme la nueva.
Con toda esta perorata lo único que quiero decir es que a veces puede compensar comprar productos de marcas reconocidas aunque sean más caros. Muchos de los que me conocen dicen que soy un ‘pijo’ del hardware. Puede que tengan razón pero, en casos como los que os he comentado, creo que merece la pena. A veces lo barato sale caro.
Un saludo, SoTMaR.